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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Otro post de fin de año

Por estas mismas fechas, hace más o menos un año, publiqué un texto titulado “El post de fin de año”.  En esos momentos mi bitácora aun no tenía un año de creada, y no llegaba a las 2000 visitas totales. En aquel momento la única intención que perseguía era la de “felicitarlos por el año que va culminando; y desearles muchas cosas buenas para el próximo, que ya tenemos casi aquí”. Esta vez, en cambio, los invito a que me acompañen en este balance de lo ha significado para nosotros (mi bitácora y yo) este periodo que recién termina.

martes, 16 de diciembre de 2014

Dentro de Lucas todo, contra Lucas nada

Por: Ian Padrón

Carta abierta a Orlando Cruzata y todos los seguidores del video clip cubano.

Por primera vez en muchos años participando en las ceremonias que anualmente se producen en Cuba para promover los mejores clips de la isla, he recibido el Premio al Mejor Video del Año. Con más de 50 videos presentados en todos estos años, nunca había podido acceder a este galardón, uno de los más importantes que se otorgan nacionalmente en el campo de los audiovisuales.
Algunos medios de prensa y personas que estaban en la ceremonia, reportaron o escucharon mis opiniones al recibir el premio mayor de la noche y han hecho sus propias lecturas y puesto en mi voz, palabras o ideas que no son mías. Este escrito es para dejar constancia de mis razones para haberme expresado como lo hice ese día. Básicamente lo que dije al subir al escenario -y apelo a mi memoria-, fue algo así:

lunes, 3 de noviembre de 2014

Sombras en el catalejo insular: anatomía de la llamada blogosfera en revolución

Por Arnoldo Fernández Verdecia, editor del blog Caracol de agua. 

¿Qué es un blog? , ¿Quién lo hace? , ¿Por qué lo hace? , ¿Cómo lo hace? , ¿A quién, quiénes  quiere llegar? ¿Dónde está, -geográficamente y culturalmente hablando-, ubicado? ¿Qué posición ocupa en el pacto social? ¿Qué quiere lograr?  Son interrogantes que todo el mundo se hace cuando se introduce  en este fascinante mundo. 

Nuestro analfabetismo digital nos hace verlo (el blog) como una extensión del  periodismo que hacemos cotidianamente, tal vez por eso reducimos su alcance a lo que se llama 1.0. Llegamos a creer que el blog es el mensaje y alguien nos conmina a pensar que compartimos informaciones, dada nuestra condición de  plaza sitiada, que pueden poner en peligro la estabilidad del sistema.  

jueves, 17 de julio de 2014

CONVERSANDO CON ALEJANDRO RODRÍGUEZ SOBRE LA LEY DE CINE EN CUBA

Por: Juan Antonio García Borrero
Alejandro Rodríguez es uno de los blogueros camagüeyanos que más disfruto leer. Lo que me seduce de su escritura es su vocación polémica cargada de irreverencia. Escribe bien, y tiene además un gran sentido del humor, lo cual ayuda a que el periodismo que propone sea el doble de incisivo y perturbador. Por supuesto, eso le ha triplicado admiradores, pero también el número de detractores: el choteo inteligente suele ser un arma de incomodidad masiva.
Ahora el Alejo me ha enviado unas preguntas relacionadas con las nuevas tecnologías y el futuro incierto de la Ley de Cine en Cuba. Comparto mis respuestas que, desde ya, anuncio que carecen de la gracia del interrogador.
JAGB
Pregunta: ¿Por qué crees que en el actual contexto de cambios que vive Cuba, sean justamente los cineastas los que más presión estén haciendo para una nueva institucionalización de su actividad?

viernes, 4 de julio de 2014

Una Cuba distinta en Alemania

Por: Harold Cárdenas Ledesma
Un amplio sector de la blogosfera cubana ha sido marginada sistemáticamente de los grandes eventos y medios internacionales, pero en los últimos tiempos esto parece cambiar. Podemos estar en camino de matizar una imagen mediática de Cuba muy polarizada.
Se tratan de pequeños pasos de algunos blogueros, pero son grandes pasos para nuestra comunidad.
Desde mediados del 2013, existen señales de un interés creciente en un amplio sector de Internet que se agrupa, principalmente, en la comunidad denominada Blogosfera Cuba. El pionero ha sido, quizá, el administrador de la Chiringa de Cuba, Carlos Alberto Pérez, que en agosto de 2013 fue invitado a la celebración de los 100 años del Palacio de la Paz en La Haya.

lunes, 30 de junio de 2014

Cuba posible, nueva plataforma de Lenier Gonzalez y Roberto Veiga

Por:
Lenier Gonzalez y Roberto Veiga, ex-editores de la revista Espacio Laical, acaban de hacer público el siguiente comunicado que me complazco en compartir, pues Cuba necesita de las contribuciones de intelectuales como ellos, quienes han promovido y estimulado el debate con profundidad de temas cruciales para el destino de la nación.

COMUNICACIÓN PÚBLICA:
Por Roberto Veiga y Lenier González
A todos los interesados:
Durante los últimos días hemos sido contactados por un gran número de amigos de todas las latitudes. Como denominador común todos nos han enfatizado y reiterado su apoyo y cercanía, y nos han convocado, con insistencia, a que continuemos trabajando públicamente a favor del bienestar de Cuba. A este pedido de gran cantidad de personas, se une nuestra vocación personal de servicio público a la nación cubana, necesitada actualmente de metodologías que pongan énfasis en el acercamiento, el diálogo y el acuerdo entre cubanos, así como del mejoramiento de las relaciones de la Isla con el resto del mundo. Es por ello que hemos decidido enfrascarnos en la edificación de un nuevo proyecto encaminado a conseguir estos objetivos.

viernes, 27 de junio de 2014

Firmar o no firmar

Por: Lilibeth Alfonso Martínez
En realidad, yo no viví la encrucijada. Sencillamente, vi la petición de Internet a precios más módicos en Cuba y firmé, digitalmente, claro. No creo que deba excusarme o esconderme. Puedo haber pecado de inocente, pero si algo es justo es justo y ya, más allá de cualquier trasfondo. Algunos colegas me criticaron, otros dijeron que ni loco y siempre hubo alguien que me recordó, como en secreto, que yo escribía desde Guantánamo, Cuba, gracias a una conexión a Internet que le debo a mi profesión, y a mi trabajo.
En aquel momento, no miré el .org, ni pensé que aquello podría prestarse a las siempre madrugadoras “patrañas del imperialismo”. En algún momento, pensé que quizás no era el mundo virtual el más idóneo para echar esa batalla, en principio porque la población desconectada, que es la mayoría en Cuba, no podría firmarla, pero entonces recordé que muchos asuntos que atañen a los 11 millones se han debatido, tratado y retratado en la red de redes y en alguna ocasión hemos contribuido los escribientes on line a cambiar las cosas en el mundo físico de los cubanos, de modo que me pareció lo más natural.

jueves, 26 de junio de 2014

Yo sí firmé la petición, punto y seguido

La pasada semana firmé, junto a otros colegas blogueros, una petición al Ministerio de Comunicaciones de Cuba para facilitar el acceso a Internet en nuestro país. En este minuto la solitud realizada en la plataforma gratuita Change.org cuenta con 250 firmas, lo que seguramente se debe a que muchos de los firmantes compartimos el enlace a la petición en nuestros perfiles en las redes sociales. La petición llamó la atención de Fernando Ravsberg, quien también se hizo eco de la misma en Cartas desde Cuba.
Supongo que solo una parte de los que vieron la petición compartida en las redes sociales hayan accedido a la plataforma para firmarla. Me imagino que de todos los que leyeron la información en el blog de Ravsberg solo unos cuantos se hayan tomado el trabajo firmar la solicitud. Todos aquellos que no firmaron la petición deben tener sus motivos, como también los tenemos los que sí lo hicimos. De todos los que no firmaron solo el bloguero Luis Ernesto Ruiz Martínez ha escrito, hasta ahora, sobre las razones por las que no le gustó la petición. Para dialogar con el holguinero es que escribí este post.

miércoles, 11 de junio de 2014

A PROPÓSITO DE LOS SILENCIOS Y LA CRÍTICA EN CUBA.

He leído el post que Enrique Ubieta acaba de publicar en su blog, y me ha dejado más inquietudes que respuestas. Otras veces he comentado que las lecturas que agradezco son aquellas que despiertan en mí el deseo de oponerles a los autores mis objeciones más intensas. Este texto acaso sea una de esas lecturas.
El post me motiva porque aboga por una de las prácticas que más me interesaría contribuir a naturalizar entre nosotros: el debate público. Dice Ubieta: “Necesitamos el debate permanente, no el que surge de coyunturas y se propaga como un incendio que todos desean sofocar con rapidez”. Y en otro momento de su texto retoma una de las ideas que acoté en entrada anterior publicada en este blog: “Todos sentimos añoranza por aquel “hervidero de polémicas” revolucionarias que fue Cuba en la década de los sesenta”.
Hasta allí no creo que tengamos grandes diferencias a la hora de describir el mundo al que aspiramos vivir. Solo que detrás de las palabras que ambos utilizamos existe un universo todo el tiempo dinámico, complejo, y sobre todo habitado por seres humanos que viven, sueñan, y mueren sin ver cumplidas las mayorías de sus utopías individuales, lo cual merecería un análisis menos abstracto, por hermosas y altisonantes que suenen esas palabras. Por lo que yo apuntaría que ese debate permanente que los dos reclamamos debería sobre todo ocuparse de las cosas concretas que ocurren a nuestro alrededor. Y discutirlas aquí y ahora.
En este sentido, no basta apuntar, como si se tratara de una consigna más: “Sin embargo, la Revolución, los revolucionarios, vemos (debemos ver) el mundo, con los ojos de los oprimidos. El ángulo de los opresores, no cuenta”. Eso resulta insuficiente porque lejos de ofrecernos argumentos que nos permitan entender esa afirmación, es a todas luces una petición de principios en la cual el sujeto que expone la idea al mismo tiempo se autoproclama ente rector de esos escenarios, en nombre de no se sabe qué providencial autoridad revolucionaria. O dicho de otro modo, que el término “revolucionario” (que es sin dudas uno de los más problemáticos que han manejado los humanos desde la Revolución Francesa hasta acá) queda secuestrado por una terminología heredada, a la cual no se le somete a crítica en ningún momento, pese a que los escenarios actuales son distintos y yo diría que hasta inéditos.
Hay otro instante del texto que daría pie a un debate largo, y es ese donde afirma: “Se ha entronizado la peregrina idea de que todas las conductas del pasado (erróneas o no) fueron asumidas o ejecutadas desde el miedo o desde el fanatismo”. Y añade más adelante: “Cuando se descubre que alguien mantenía en su conducta una doble moral, comprendemos que nunca fue revolucionario: la visión del miedo que nos atribuyen como rector de nuestros actos, es la visión y la justificación que tiene de sí la contrarrevolución. Por lo general, los que hablan de doble moral se describen a sí mismos. Los revolucionarios no actuamos ni por odio, ni por miedo. Creemos en lo que defendemos”.
Esto me devuelve a las ideas que alguna vez expuse en un ensayo que titulé El miedo a soñar. Algunas reflexiones sobre el futuro del cine cubano, y que, casualmente, Enrique Ubieta tuvo la gentileza de incluir en un libro colectivo que editara. Yo pienso que las maniqueas afirmaciones que aquí hace el ensayista en torno a la función que ha tenido el miedo entre nosotros, lejos de esclarecer lo que ha sucedido, lo que infunde es más miedo a la hora de hablar con claridad de estos asuntos pasados, por doloroso que sea su reconocimiento.
Como buen estudioso de la filosofía política que es, Ubieta ha de saber que el miedo sería algo más complejo que esas actitudes donde los seres humanos muestran una supuesta debilidad en el momento de enfrentarse a determinadas circunstancias. El miedo, como han estudiado un montón de sabios, está en la raíz misma de la existencia humana. Que determinadas personas tilden de cobardes y débiles a otras en virtud de la no correspondencia de los valores que se defienden en la vida, lo único que pone en evidencia son los antagonismos sociales, porque en verdad todas las personas han experimentado el miedo, el temor, o la angustia en algún momento de su vida.
Luego, tomando en cuenta esas realidades últimas, es que los seres humanos deberíamos luchar por construir sociedades donde las relaciones de poder no exploten ese miedo natural en función de los fines políticos de un grupo, sino que fomenten la solidaridad y la confianza de los individuos en sí mismos, entre ellos, y en las instituciones que sean capaces de crear entre todos. En este punto, la pregunta sería: ¿estaríamos en condiciones los cubanos de crear un socialismo de ese corte? ¿un socialismo donde nunca más se oiga aquel profético “Tengo miedo” con el que se dice que Virgilio Piñera abrió en 1961 aquellos encuentros de Fidel con los intelectuales?. Para ello quizás sea conveniente no perder de vista aquel señalamiento de Foucault: “El socialismo, los socialismos, no tienen necesidad de otra carta de las libertades o de una nueva declaración de los derechos, fácil, pero inútil. Si quieren merecer ser queridos y no decepcionar más, si quieren ser deseados, tienen que responder a la cuestión del poder y su ejercicio. Tienen que inventar un ejercicio del poder que no dé miedo”.
Finalmente, celebro el optimismo de Ubieta cuando comparte el entusiasmo que despertó en él el Congreso de los Jóvenes Escritores y Artistas Cubanos. Yo, que he visto a tanto joven morir de viejo a los veinte años, pienso que ese cambio de mentalidad que tanto ansiamos, un cambio que permita que el arte, entre otras expresiones de nuestra cultura, reverencie a la vida y a sus habitantes humanizando las descripciones que haga, tendrá que llegar (y está llegando) por caminos más bien insospechados.
Y ojalá se produzcan sorpresas reales, aunque ahora mismo no percibo nada en el horizonte. Quizás los cubanos den ese salto a lo inédito el día que tengamos en la presidencia del país, por ejemplo, a una mujer, que además sea negra, y además, lesbiana, y a nadie le parezca excéntrico. Porque, ¿quién dice que esa no sería otra manera de hacer revolución en nombre de los oprimidos?
Juan Antonio García Borrero

Tomado de: http://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2014/06/05/a-proposito-de-los-silencios-y-la-critica-en-cuba/#more-3220

miércoles, 28 de mayo de 2014

El extintor

Por: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

Un sector del periodismo cubano se muestra cada vez más preocupado por el papel que juegan los blogs. La llama que encendió la blogosfera cubana y ha iluminado tantos silencios en estos tiempos, es vista como una amenaza por profesionales que con razón se preocupan por los contenidos publicados en Internet. El único problema es que la crítica que se hace a las bitácoras es tan ambigua y generalizadora que podría provocar un efecto extintor y apagar la antorcha crítica de la opinión ciudadana que tanto ha costado encender.

martes, 18 de marzo de 2014

Yo y los tira tiros en medio de la balacera



Ante la imposibilidad de publicar este post en su blog Letra Irreverente, mi amigo Mauricio Escuela ha compartido conmigo este texto que considero de altos quilates. Yo sin más, lo pongo a disposición de todos mis (pocos pero queridos) lectores. 

PD: Justo dos minutos después me comenta Maurio que logró publicar su post. No importa, les dejo el texto que tiene sobrados méritos.


Por: Maurio Escuela

Este blog no lo comenta nadie. Seguro es porque no trata sobre temas que generen alta viralidad y si lo hace no manifiesta la intención de parcializarse con unos y atacar a otros. Recuerdo las lecciones de periodismo en la universidad, la manera en que nos imbuían de una teoría bastante simplona sobre el papel de la prensa. “No es el cuarto poder”, decía un profesor. “Es todo el poder”, repetía otra desde su cátedra. Uno de los aspectos que no se clarifican en la enseñanza de la carrera resulta su talante político. “Estoy en contra de la despolitización de los estudios de periodismo”, frase del profe de radio Abel Falcón, quien no comprendía la utilidad de tantas teorías de la comunicación y la carencia de una enseñanza del debate en la universidad.

sábado, 1 de febrero de 2014

Revista Blogosfera Cuba, a otro con ese número

Finalmente llegó el número uno de la revista Blogosfera Cuba. La demora del parto confirma la tesis de Rafael González Escalona, de que “el segundo paso es el más difícil y esperado de todos”. Sin embargo parece que el equipo tras esta nueva entrega lleva en sus labios el sabor del fallo cometido, atribuido fundamentalmente al tiempo transcurrido entre la fecha propuesta para la salida del número uno, y el momento real del lanzamiento. Las pretendidas razones: “entre responsabilidades y labores domésticas, entre falta de perseverancia y presión, y llegamos al año 2014 teniendo en las manos una publicación que debió salir en algún día del mes de noviembre del año anterior”. Con independencia de los méritos de este número, que son muchos; mis inconformidades con la entregan, que tampoco son tantas, superan las expectativas.