Por Renata Cabrales en ¨El Tiempo¨
De Pinar del Río a
Guantánamo, de La Habana a la Isla de la Juventud. La alegría de los
cubanos no cabe en los cerca de 111.000 kilómetros cuadrados que cubren
la Isla y sus cayos. Llega hasta las costas de La Florida y atraviesa
todo el continente americano, e inunda las frías ciudades europeas donde
residen cubanos desde hace más de 50 años. Hay muchas ‘cubas’
palpitando en el planeta.
En el momento del anuncio
del presidente norteamericano Barack Obama el volumen de los viejos
televisores no daba más. Al máximo. Fue un momento cumbre, esperado, y
ansiado hasta las lágrimas. Los abrazos y los besos ruidosos, propios de
los cubanos, se sintieron más fuerte. Es que cuando saludan esos
apretones de boca contra las mejillas suenan unas cinco veces.
