Fuimos muchos los que nos sorprendimos
con los resultados económicos del primer semestre del 2014. A pesar que
el gobierno proyectaba crecimientos conservadores, muy por debajo a los
prometidos hace 4 años; nuestra economía fue incapaz de acercarse a esos
números, de por sí ya pequeños.
Llamo la atención que mientras estamos en
franco retroceso, ni una sola nota, comentario, artículo o reportaje se
hiciera al respecto. Son muchas las preguntas y dudas que tenemos los
que nos preocupamos por estos temas y los espacios de confrontar ideas y
opiniones muy escasos. Los que tenemos por fortuna acceso a internet
contamos con un paliativo, pero son muy escasos incluso en este medio
los artículos e informaciones relacionados con estas temáticas.
Por lo que me toca felicitar al
periodista Ariel Terrero que fue el único del gremio que salió a buscar
respuesta a las interrogantes que nos hacemos todo. Pero en este caso
las respuesta no fue a buscarla a los funcionarios responsables del
problema, sino a los que llevan años estudiando la problemática y que en
muchas ocasiones, se les niega la participación en los espacios de
amplia divulgación.
¡Cómo me gustaría ver una Mesa Redonda
con estos académicos y que se abordaran estos temas! O un programa de
Cuba Dice abordando estas problemáticas pero para nuestros medios de
comunicación estos temas no son prioridad.
Con el objetivo de divulgar lo más que
pueda a nuestro pueblo sobre estos temas, comparto íntegramente las
cuatro preguntas realizadas a los doce académicos y su visión sobre cómo
se encuentra la economía cubana.
Doce economistas en pugna
Por Ariel Terrero
¿Qué le está pasando a la economía
cubana? La inquietud es inevitable ante el 0,6 por ciento ganado por el
producto interno bruto (PIB) en el primer semestre. En lugar de
crecimiento, saldo tan esmirriado refleja estancamiento. El Ministerio
de Economía y Planificación confía en una leve mejoría para concluir el
año con un avance en torno a 1,4 por ciento. Admite públicamente, de
todas maneras, que la desaceleración anual supera la previsión de origen: era 2,2 por ciento, contra un cierre de 2,7 el año pasado.


