viernes, 27 de junio de 2014
Firmar o no firmar
En realidad, yo no viví la encrucijada. Sencillamente, vi la petición de Internet a precios más módicos en Cuba y firmé, digitalmente, claro. No creo que deba excusarme o esconderme. Puedo haber pecado de inocente, pero si algo es justo es justo y ya, más allá de cualquier trasfondo. Algunos colegas me criticaron, otros dijeron que ni loco y siempre hubo alguien que me recordó, como en secreto, que yo escribía desde Guantánamo, Cuba, gracias a una conexión a Internet que le debo a mi profesión, y a mi trabajo.
En aquel momento, no miré el .org, ni pensé que aquello podría prestarse a las siempre madrugadoras “patrañas del imperialismo”. En algún momento, pensé que quizás no era el mundo virtual el más idóneo para echar esa batalla, en principio porque la población desconectada, que es la mayoría en Cuba, no podría firmarla, pero entonces recordé que muchos asuntos que atañen a los 11 millones se han debatido, tratado y retratado en la red de redes y en alguna ocasión hemos contribuido los escribientes on line a cambiar las cosas en el mundo físico de los cubanos, de modo que me pareció lo más natural.
jueves, 26 de junio de 2014
Yo sí firmé la petición, punto y seguido
Supongo que solo una parte de los que vieron la petición compartida en las redes sociales hayan accedido a la plataforma para firmarla. Me imagino que de todos los que leyeron la información en el blog de Ravsberg solo unos cuantos se hayan tomado el trabajo firmar la solicitud. Todos aquellos que no firmaron la petición deben tener sus motivos, como también los tenemos los que sí lo hicimos. De todos los que no firmaron solo el bloguero Luis Ernesto Ruiz Martínez ha escrito, hasta ahora, sobre las razones por las que no le gustó la petición. Para dialogar con el holguinero es que escribí este post.
viernes, 7 de marzo de 2014
Internet en Cuba: el discurso y la realidad
La voluntad del gobierno cubano de proveer acceso “social” a internet vuelve al examen público tras quedar establecidos los costos de navegar por teléfonos móviles.
La noticia de que ya podrán consultarse las cuentas de correo @nauta.cu en los dispositivos móviles constituye la materialización de una norma legal del Ministerio de Comunicaciones que establecía el cobro de hasta un CUC por megabyte transferido en los servicios de datos para celulares.
jueves, 14 de noviembre de 2013
Cuando despertó, las redes sociales aun estaban allí
jueves, 15 de agosto de 2013
El blog es mi nueva adicción
jueves, 8 de agosto de 2013
Cuba: Internet y las redes nacionales
sábado, 25 de mayo de 2013
Sobre el 1er Taller Territorial Central de Medios Cubanos en Red
El nombre de este blog deja claro la intención que persigo con el mismo, dejar constancia de eventos y descubrimientos a los que accedo muchas veces por casualidad; es decir, de chiripa. Los gurús de la blogosfera aconsejan que cuando se va a dar vida una bitácora se tenga claridad, al menos, de los primeros temas que se convertirán en post; yo contrariando todo sentido común abrí este espacio sin tener idea de que escribiría en el mismo. ¿Cómo prever la casualidad? Por suerte el destino me ayudó cuando fui invitado este sábado a la Escuela de Provincial del Partido Carlos Baliño para participar en – algo que al principio no sabía qué era, y resulto ser – el 1er Taller Territorial Central de Medios Cubanos en Red.
Presencie como los participantes en el Taller, periodistas en su mayoría, discutieron diferentes tópicos sobre esa parte de los medios sociales que les pertenece. Facebook, Twitter y la blogosfera fueron los ejes sobre los que giraron las intervenciones, aunque más de uno advirtió que el gremio debía ampliar el diapasón usando otras herramientas que no son suficientemente explotadas. Roberto Montesino, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central de Partido aportó también al debate. La profesora de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Carmen Milagros Martín, conferencista invitada al Taller, hizo balance de las luces y sombras que el trabajo en la Red presenta en el territorio. Para ser este un Primer Taller fue muy productivo, sin embargo tengo que admitir que me quedé con ganas de más.
El tema del impacto y defensa de Cuba en la Red no es nuevo, tampoco el interés del PCC y la UPEC, principales organizadores del evento; en los retos, oportunidades y peligros que representa internet para el sistema en el archipiélago. Sin embargo presiento a veces que el desconocimiento y los temores al entorno digital no le permite a algunos articular un discurso continuo y coherente sobre el ciber-quehacer actual. Por ejemplo, en los OBJETIVOS DE TRABAJO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA APROBADOS POR LA PRIMERA CONFERENCIA NACIONAL solamente los Objetivos 52 y 69 hacen alusión directa al trabajo en la Red bajo las eufemísticas frases “Aprovechar (…) tecnologías de la información y las comunicaciones…” y “Reflejar a través de (…) la prensa escrita y digital…” respectivamente. Aunque lo planteado en otros objetivos también funciona para el trabajo en el entorno digital considero que debemos tomarnos más en serio el desafío, ser más explícitos e inclusivos en lo que se quiere lograr. La única forma de acometer esta lucha es integrando a los diferentes actores social-digitales que se mueven en internet; la UPEC puede jugar un papel central y gravitatorio en la pelea pero no pretender ganarla sola. La participación en los espacios digitales no se limita a un gremio específico, por lo que cualquier estrategia que se proyecte debe salirse de los marcos de una organización en particular y tener en cuenta a los diversos profesionales e intelectuales que hoy están construyendo consensos desde la Red.
Muchos de los temas que no logran abrirse paso en los medios tradicionales han migrado a las plataformas digitales, erigiéndose estas en verdaderas plazas públicas donde se moldea hoy – a pesar de las limitaciones en la conectividad – una parte significativa de la opinión pública cubana y sobre Cuba. Para nadie es un secreto que la lucha contra el burocratismo, el secretismo, el racismo, etc. es más enconada, pero más productiva, en el entorno digital que en los medios tradicionales. La Red no tiene las limitaciones de espacio que si poseen los medios tradicionales y los “filtros” son menos agresivos, por lo que “cualquiera” puede tener su blog, su facebook, su twitter, etc. y desde ahí emitir criterios diversos, con diferentes niveles de impacto.
Alguien podría pensar que tres personas en torno a una plataforma digital no pueden marcar la diferencia, sin embargo ya estamos asistiendo al derrumbe de esa errónea idea. Con la necesaria y anunciada apertura de la Red para la Cuba profunda las cosas van a cambiar mucho y los actores políticos tienen que prepararse para los nuevos escenarios, por suerte algunos dirigentes ya están dando pasos seguros en este sentido. Si se quiere que el ejercicio de la política en el entorno digital de frutos entonces este debe desarrollarse bajo los principios de la inclusión, la historia ha demostrado que con doce hombres se puede comenzar una guerra, pero la victoria solo se alcanza cuando se suma una masa más grande.



