domingo, 30 de junio de 2013

Blogs de papel

“En los momentos de escribir estas líneas, todavía en el mundo se suele pensar en un blog como si fuese una actividad propia de un aficionado. De un diletante. De alguien que, ante la imposibilidad de publicar en las editoriales convencionales, apela a este soporte.” Justo así comienza la introducción de “BLOGuerías”, libro en el que Juan Antonio García Borrero recoge un grupo de viñetas, supuestamente, sobre cine cubano publicadas anteriormente en su blog “Cine cubano: La pupila insomne” (1). Después de esta experiencia conozco otros dos textos cubanos armados a partir de las publicaciones realizadas en blogs, “Cuba: ¿revolución o reforma?” de Enrique Ubieta Gómez, y “Sospechas y disidencias. Una mirada cubana en la red” de Iroel Sánchez Espinosa.

 Los tres textos tienen coincidencias y desencuentros. Vieron la luz primero en la blogosfera, no de un “tirón” como ocurre con un libro, sino en un prolongado y doloroso parto digital. Estos libro-blogs son enteramente cubanos; escritos por autores cubanos, sobre temas cubanos (o relacionados de alguna forma con Cuba) y están publicados por editoriales cubanas. Pero más que los encuentros me interesan las diferencias. 
El primer libro-blog que vio la luz, el de García Borrero, tiene como tema central el cine cubano; mientras que los otros dos textos, de Ubieta Gómez e Sánchez Espinosa, hacen de la política causa común. De BLOGuerías se publicaron mil ejemplares en la camagüeyana Editorial Ácana, mientras que para Cuba… y Sospechas… se abrieron, sin precisar cantidad, las puertas de la Casa Editora Abril. A pesar de los recelos que estos comentarios preliminares puedan acarrear, lo cierto es que los libros de Juan Antonio García e Iroel Sánchez se parecen más entre sí, que estos con el de Enrique Ubieta.
Ciertamente las portadas de los libros debemos agradecérselas más a los diseñadores, que a sus propios escritores; pero teniendo en cuenta que el diseñador toma (o debe hacerlo) como marco de referencia para su labor el contenido del texto, se puede aseverar que la caratula funciona como resumen gráfico de lo que encontraremos en el volumen. Los motivos escogidos por David González Pérez (diseñador de BLOGuerías) y Alexander Carcedo Olivé (diseñador de Sospechas…) son eminentemente figurativos; mediante la presentación de pantallas (la de un monitor y de un tablet respectivamente) expresan la posibilidad que brindan los textos a sus lectores, la consulta de “materiales digitales”. Por otra parte Eloy Barrios Alayón (a cargo del diseño de Cuba…) se adentra en el terreno de los símbolos; graficando, con fotografías de Roberto Chile Pérez; la intención del autor, no explicita, de apuntalar con sus escritos la ética e ideario martianos (2), y regalarnos (cuando alcancemos la contracubierta) un Apóstol restaurado, custodio indiscutible de la bandera y nación cubanas.
Una vez que traspasadas las cartulinas iniciáticas encontramos que aumentan las similitudes entre BLOGuerías y Sospechas…. Ambos autores escriben con un lenguaje sencillo y ameno (3), propio del medio digital al que estuvieron destinados los trabajos; incluso García Borrero en la introducción de su libro expresa “…una de las cuestiones que más trabajo me costó asumir es (…) la necesaria brevedad del post. Hoy sé que mientras más breve el post, mejor. Y si lo que se expresa prescinde de la prosa académica, y habla desde el intimismo, desde la duda personal, tendrá más posibilidades de llegar a los otros.” De los dos volúmenes es el de Iroel Sánchez el que transmite más fielmente la experiencia digital, pues además de los textos reproducidos “sin cambios, salvo pequeñas correcciones de estilo y algunas actualizaciones”, incluye también las imágenes, fechas y direcciones de cada post. Los ensayos de Enrique Ubieta en cambio no parecen escritos para un blog, están permeados de análisis y terminologías sociológicas, que si bien no hacen incompresible los escritos, sí pueden desmotivar al lector no especializado, más interesado en enterarse de los acontecimientos que en comprenderlos.
Estos libro-blogs abren el sendero a una nueva forma de hacer literatura, reuniendo lo ya edificado, (des y re) contextualizando un discurso que no fue gestado para el papel; sin embargo en cada caso las motivaciones que arrastraron a cada autor a publicar (lo antes blogueado) parecen ser diferentes. Si el blog de García Borrero es sobre cine, el libro es sobre Camagüey; o mejor dicho, sobre su experiencia cinéfila (desde Camagüey). El propio autor declara que en la selección de las viñetas prima una visión personal donde prioriza la “memoria afectiva como espectador nacido y criado en Camagüey”. Este texto no busca se parte de la “revolución social, sino en todo caso, de una revolución muy, pero muy personal”. Para Enrique Ubieta la “necesidad, comentada por varios amigos, de que preparase un libro” se impone sobre la tentación (aunque no la anula) de “reunir en un libro los ensayos que había escrito y publicado desde inicios de siglo”, el deber sobre el derecho. El autor analiza y fundamenta, contrapone, desde una mirada cultural “los conceptos de revolución y reforma”. Sin dudas “Cuba: ¿revolución o reforma?” aspira a convertirse un arma ideológica contra “esa tendencia en Cuba: apegado a lo visible, a una supuesta y chata utilidad (…) la subordinación a poderes externos”, características que atribuidas al reformismo del siglo XX. El nacimiento de “Sospechas y disidencias. Una mirada cubana en la red” también parece ser “culpa” (4) de otros, más que de su progenitor. Desde “La pupila insomne” Iroel Sánchez lucha las contra “mentiras sobre mi país en los grandes medios de comunicación”, pero sería engañoso pensar que en el papel apenas busca “reunir (…) una pequeña muestra de los textos que han aparecido en ese espacio”. Este autor atribuye, al blog y el libro, idénticos objetivos y circunstancias, pero sede la explicación de los mismos a Pascual Serrano, quien lo(s) considera “una revolución dentro de la Revolución cubana, (…) un portal disidente (…) del periodismo que miente”.
Convencido estoy que estos no serán las únicas publicaciones a partir de blogs. Otras bitácoras han participado, y calado con profundidad, en los ciber-debates sobre la realidad cubana. También los autores de Café Mezclado, La Joven Cuba, Esteban Morales (5) entre tantos otros deberían tener su chance en las editoriales cubanas. Más que los propios blogueros, Cuba se lo merece.

(1) Existe cierta similitud entre los nombres de los blogs de García Borrero y Sánchez Espinosa. Mientras que el nombre del primero contiene la frase “la pupila insomne”, el segundo la toma sin más para nombrar la bitácora.
(2) Sitio desde el Enrique Ubieta se posiciona para ensayar una respuesta a la interrogante del título.
(3) No confundir sencillez y amenidad con falta de gracia y rigor en los análisis de los temas abordados.
(4) Independientemente de la de la connotación negativa que posee la palabra culpa me pareció la más justa, teniendo en cuenta que el Iroel dice no estar “seguro que sea una buena decisión lo que la amabilidad de los editores y el apoyo de mi familia han hecho posible”.
(5) Algunos de estos autores han publicado libros, o han tenido presencia en medios impresos, sin embargo mi reclamo es para acometer empresas similares a las analizadas.