jueves, 8 de agosto de 2013

Cuba: Internet y las redes nacionales

Si existe hoy un espacio importante en la televisión cubana es precisamente la Mesa Redonda. Recuerdo que en algún momento algunas voces reclamaban a los gestores del programa que este funcionaba como el catalejo de Buena Fe; (no logro precisar quiénes y cuándo, es apena un recuerdo borroso) sin embargo hace ya un tiempo que el espacio alterna temas internacionales con otros del patio. Como todo lo que es realmente bueno, tiene sus seguidores y detractores. También existimos otros que, sin ser fanáticos, disfrutamos de vez en cuando de interesantes análisis sobre diferentes temas. Tal es el caso de los dos últimos programas dedicados a una cuestión sobre la cual el debate gana fuerza en muchos hogares cubanos, el acceso de los cubanos a Internet y las redes nacionales de Cuba.
El acceso a red de redes en nuestro archipiélago, y los contenidos existentes en las redes nacionales, está directamente vinculado con otro tema igualmente sensible, el acceso pleno de todos a la información. Cuando hablo de acceso pleno de todos me refiero a que cualquiera tenga la posibilidad de consultar cualquier información, y no solo aquella de otros piensan que necesitamos algunos; incluyo desde acceder a la prestigiosa “Web of Science” hasta revisar las predicciones diarias del horóscopo. Sin embargo como las posibilidades de conectividad y acceso a Internet de nuestro archipiélago son limitadas, entonces hay que decidir qué información es prioridad y quiénes, para el beneficio de la nación, deben favorecerse con su consulta. En este sentido creo que el país, y las personas que dirigen el sector, han tomado siempre las decisiones más sabias.
Sobre el tema del acceso a Internet en Cuba existe un gran abanico de opiniones diversas y matizadas por las experiencias de vida diferentes, y también existen dos extremos. Por un lado están quienes creen que nuestro país ha avanzado muchísimo en este tema, que lo que no se ha hecho es únicamente culpa de bloqueo al que estamos sujetos. La existencia del bloqueo, sin embargo, no explica por qué el desarrollo de las redes en Cuba no es el producto de una estrategia nacional, sino que ha estado marcado por la evolución de proyectos sectoriales desconectados entre si, como lo demuestran las diferentes redes (INFOMED, RIMED,  REDUNIV, otras) que hoy el personal de ETECSA tiene la misión de convertir en una gran INTRANET cubana, mediante la conexión de los contenidos disponibles en cada nodo. En el otro extremo se encuentran los críticos acérrimos, aquellos empeñados en desconocer los avances reales que se han dado en este sentido. Aquellos que no comprenden, o no quieren comprender, que no basta con “tirar” el cable desde Venezuela a Cuba, que las inversiones en infraestructura, sobre todo en la última milla, que deben, y que ya se están haciendo, no son cosa de coser y cantar.
Regresando a los dos programas comentados, creo que la masificación del acceso a las redes, las nacionales e Internet, avanza por buen camino en nuestro país. Me llamaron la atención, y me causaron una impresión muy positiva, algunas de las prioridades comentadas por Legrá: la colocación de contenidos en puntos de acceso nacionales, disponible para todos los usuarios de las diferentes redes, y la creación de puntos de intercambio de tráfico nacional para acceder a los contenidos de una red desde cualquiera de las otras existentes; el aumento de la cantidad de salas de navegación existentes en este momento (121) y los puestos disponibles en ellas (444); el análisis e inversión en alternativas (Wifi, móvil, ADSL) para la sustitución de los accesos conmutados por tecnologías más eficientes, entre otras.
Tengo que admitir que algunas de las respuestas no saciaron todas mis dudas sobre el tema, imagino que a muchos televidentes les pasó lo mismo. No me quedó claro, por ejemplo: cuándo se prevé que estén disponibles esas otras vías o formas de conexión que se están estudiando poner en punta, a las que hizo alusión el compañero de ETECSA; en qué momento, y en cuánto, se piensa aumentar la conectividad a los centros de investigación y universidades, en clara desventaja en relación a las nuevas salas de navegación; qué se pretende hacer con las redes artesanales (wifis y cableadas) que han proliferado en muchas ciudades cubanas, usadas para compartir contenidos y juegos en red entre sus usuarios, perseguirlas o integrarlas a las estrategias de desarrollo que tiene el país. Pretender agotar un tema tan amplio como este en solo dos horas era una utopía, aun así fueron muchas las cuestiones aclaradas. Ahora solo falta darle el necesario seguimiento informativo a cada paso de avance que se dé en la ampliación del acceso de todos los cubanos a las redes nacionales e Internet.