jueves, 18 de diciembre de 2014

El anuncio de los presidentes de ambos gobiernos despertó euforia colectiva en la isla

El anuncio de los presidentes de ambos gobiernos despertó euforia colectiva en la isla.
Por Renata Cabrales en ¨El Tiempo¨

De Pinar del Río a Guantánamo, de La Habana a la Isla de la Juventud. La alegría de los cubanos no cabe en los cerca de 111.000 kilómetros cuadrados que cubren la Isla y sus cayos. Llega hasta las costas de La Florida y atraviesa todo el continente americano, e inunda las frías ciudades europeas donde residen cubanos desde hace más de 50 años. Hay muchas ‘cubas’ palpitando en el planeta.
En el momento del anuncio del presidente norteamericano Barack Obama el volumen de los viejos televisores no daba más. Al máximo. Fue un momento cumbre, esperado, y ansiado hasta las lágrimas. Los abrazos y los besos ruidosos, propios de los cubanos, se sintieron más fuerte. Es que cuando saludan esos apretones de boca contra las mejillas suenan unas cinco veces.
“En las calles de La Habana se vive una verdadera fiesta. Hasta los taxistas dejaron de cobrar las carreras”, relata la periodista Rachel Rojas. Es el pedido que se escucha a gritos en las calles, según cuenta emocionada la profesora Milena Recio: ¡Que se declare el 17 de diciembre como día de fiesta nacional!
La sensación fue de euforia colectiva, “como cuando Cuba gana un torneo de béisbol”. Triunfaron. Así lo cree el bloguero Norges Rodríguez, autor de la bitácora originaria de Santiago de Cuba, Salir a la Manigua. “Fue un anuncio realmente emocionante. Uno piensa cómo tantos años de hostilidad se acabaron en un abrir y cerrar de ojos”.
Tras la noticia, padres, tíos, ahijados, hermanos, primos, generaciones enteras sin verse o conocerse realmente, gritaron los nombres de sus amigos y seres queridos. Ahora sueñan con volver a ver y a abrazar a los Carlos, a los Armandos, a las Milenas, a las Niurkas.
Se abrió la gran alameda que nunca debió cerrarse. Así lo asegura, por su parte, Juan Carlos Roque, periodista y profesor cubano, que vive hace 19 años en Holanda. “Yo que nací casi con la Revolución y me hice periodista dentro de su manto, celebro desde la distancia el restablecimiento de las relaciones entre mi país y Estados Unidos”.
Roque recibió el anuncio escuchando a Raúl Castro en Radio Rebelde, emisora donde laboró 7 años antes de trabajar en la desaparecida Radio Nederland, y siguiendo a la vez a Obama en CNN. “Si bien la comparecencia del presidente cubano fue concisa, la del mandatario estadounidense fue sustanciosa”. Sus expectativas son alentadoras, pero prudentes. Es consciente de que la política entre ambas naciones ha sido escenificada en terrenos movedizos.
“Ojalá no se interpongan razones de peso mayor en ninguna de las dos orillas. Cero provocaciones es mí pedido a San Lázaro o Babalú Ayé. Le doy gracias por el regalo que nos trajo hoy el día en que todos los cubanos le veneran”. Los santos también están de fiesta.

Cubanos celebran con una bandera nacional en Camagüey, a 600 km al este de La Habana.     AFP.
Y es que los cubanos, como dice el periodista cienfueguero José Jasán Nieves, estaban tan concentrados en el atrincheramiento que nunca le dedicaron mucho tiempo ni pensamiento a imaginar cómo sería un día como hoy. A todos los superó la emoción.
Para Fernando Ravsberg, uruguayo, pero más cubano que el tabaco, autor del blog Cartas desde Cuba, que en meses pasados sufriera un ataque cibernético, considera que todavía es pronto para conocer cuál es la dimensión real del acercamiento.
El embargo, por ejemplo, que pesa sobre Cuba desde hace más de 50 años, solo puede ser revocado por el congreso estadounidense. Aun así, recuerda que el presidente Raúl Castro aseguró que Obama tiene facultades para flexibilizarlo en temas que pueden ser vitales para La Habana, como el fin de la prohibición de viajes de estadounidenses a Cuba. “Una medida como esa haría crecer el turismo, por lo menos, en un millón más de visitantes al año”, publicó en su blog.
Ravsberg también hizo mención a la posibilidad que abrió Obama de sacar a Cuba de la lista de naciones que patrocinan el terrorismo, “con lo cual terminaría la persecución financiera a que la tienen sometida, multando a bancos de países terceros que trabajen con La Habana. Con estas dos medidas el embargo pierde sus garras”.
Delicia Leyva, periodista de Ciego de Ávila, todavía está temblando. Cuando un amigo le contó que Raúl Castro iba a hablar a las 12, creyó que había pasado algo con Fidel Castro, líder de la revolución cubana. “Nosotros siempre pensamos lo peor”. El impacto de la liberación de Alan Gross fue mayor, y en instantes trajo a su mente a los cinco emblemáticos cubanos que habían sido condenados a prisión por espionaje.
Lo que vino después fue “felicidad que no cabe en una palabra ni en miles”. ¡Volvieron!, como seguro regresarán con mayor facilidad los miles de exiliados cubanos. Cuántos murieron esperando volver. Cuántos dejaron sus amores vivos. Cuántos volvieron y los encontraron enterrados.
A Sergio Acosta, periodista cubano-holandés y presidente de la fundación Aca Media Latam, que desde hace cuatro años organiza en Cuba capacitaciones sobre videoperiodismo y redes sociales, la noticia no lo sorprendió tanto. Hace menos de un mes estuvo una semana en La Habana, donde escuchó de forma confidencial que se venía algo grande para la Isla antes de Navidad. Ahora que es un hecho se siente feliz por muchas razones.
Soñó muchas veces con “la necesidad de ese deshielo. Yo lo rompí cuando entendí la importancia de abrir un camino en la formación de mis compatriotas. Hoy los mandatarios han tomado el mismo sendero. Estoy profundamente emocionado”.
El camino aún es largo, considera Acosta, un trecho en el que la reconciliación de los cubanos es fundamental. “Unos han sufrido como una derrota lo que otros consideran una victoria. Confío en la inteligencia y talento, como dijo Alan Gross, de todo el pueblo cubano para seguir construyendo y enterrar el pasado”.
Marta María Ramírez, feminista y activista cubana, reitera que es la primera vez que un presidente estadounidense reconoce claramente “el fallo de una política absurda que se ha sostenido por décadas y que ha provocado el sufrimiento de un pueblo, no solo en términos económicos sino espirituales, familiares y amistosos. Espero que ambos gobiernos puedan ponerse de acuerdo para cumplir con sus mandatos de velar por sus pueblos, por su gente”.
Un poco más alejada de la emoción y conmoción que despertó en muchos cubanos el anuncio, Ramírez señala que la prensa cubana oficial solo destaca el regreso de los tres cubanos que faltaban por ser liberados y que conformaban el grupo de Los 5. “Nada se habla del canje de Alan Gross ni del discurso íntegro de Obama, desconocido por mucha gente en la Isla por ahora”.
Carlos Alberto Pérez, autor del blog Chiringa de Cuba, todavía no se lo cree. “No sé cómo se vive en un país normal, sin tantas restricciones y donde la dependencia de una potencia mundial como Estados Unidos no influya en el día a día de cada cubano”. Pero hay que mirar al futuro. Por ello está convencido de que en adelante lo primero que debe cambiar es la mentalidad política de ambas partes. “De hecho, cambió, y por eso hemos llegado a este punto”.
Saber despojarse de tanto lastre negativo y comenzar a mirar positivamente, respetando las diferencias, es uno de los puntos que Pérez considera fundamental para la normalización de las relaciones venideras.
En eso coincide Luisa López, colombiana y profesora invitada hace cuatro años a La Habana. "Será clave el que les dejemos construir como un pueblo autónomo y digno, que entiende que no puede seguir dejando pasar su momento histórico. Hoy estoy feliz por ellos y por todos los latinoamericanos, porque hemos dado un paso más en la búsqueda de nuestra madurez política".​
El pueblo cubano sabe que hoy pudo haber empezado el principio del fin. Hay esperanza. Por eso salieron a las calles a festejar el triunfo del sentido común y la resistencia. El sueño se hizo realidad.

RENATA CABRALES
Editora de Redes Sociales
EL TIEMPO

Tomado de: http://www.eltiempo.com/mundo/ee-uu-y-canada/como-recibieron-los-cubanos-la-noticia-sobre-relaciones-con-estados-unidos/14990042